“EL PRINCIPIO DE INTERDICCIÓN DE LA ARBITRARIEDAD: ¿UN ARGUMENTO FUERTE A FAVOR DE LA JUSTIFICACIÓN DE LAS DECISIONES JUDICIALES?”

En otras palabras,
las decisiones judiciales deben de poseer una motivación justificativa, esto
es, no se debe explicar la decisión, sino justificarla en base razones
objetivas: principios, valores, normas, hechos y medios probatorios; y ello es
así debido a que el término motivación en el derecho posee un doble
significado, por un lado está referido a los motivos que llevan al juez a decidirse
por una decisión y no otra; mientras que por la otra acepción motivación viene
a ser la expresión de la razones objetivas que justifican la decisión adoptada.
Ello quiere decir, que la decisión no ha de basarse en la aplicación mecánica
de la ley, ya que cuando decimos que una norma es aplicable, decimos
que su aplicación está justificada...para seguir leyendo (PRESIONE AQUÍ).
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